30 setiembre 2004

La Supremacía Bourne (The Bourne Supremacy)

Nos encontramos ante una continuación. La anécdota de Jason Bourne, que tuvo a bien dirigir Doug Liman primero en Identidad Desconocida (The Bourne Identity) regresa con el mismo actor -un Matt Damon que cumple- y con, digamos, el mismo estilo -aunque ahora dirige Paul Greengrass, un cineasta más reconocido por el género dcumental-

Para los que no recuerdan o no ha visto la primera cinta, podríamos decir que la trama parte del hecho que Jason Bourne es un hombre que no recuerda nada. Un día aparece a mitad del mar, es rescatado y a partir de esto, se enfrasca en la búsqueda de reconstruir su personalidad, su nombre y sus recuerdos. Poco a poco se da cuenta que él no es un hombre común y corriente: tiene un cuenta de banco en Zurich con una cantidad generosa, pelea de forma increíble, y lo que hace destacarlo de los demás es que es perseguido ¿por quién? una agencia paralela a la CIA, un proyecto llamado Treadstone.

En Identidad Desconocida vamos a la par de Bourne en descubrir quién es él. Este punto de narración resultó interesante -casi cualquier historia en donde el espectador es partícipe de la acción lo es- y nos dejó ver un estilo que se había parcializado con los años: el del espionaje. Este género donde James Bond fue, es -y tal vez seguirá- siendo el rey, pero que corresponde a un lugar a parte dentro del cine. Se necesitaba tener un cambio en las reglas de la intriga internacional, un héroe -o en el caso de Bourne, un anti-héroe- que no fuera tan encantador o cínico; un protagonista que fuera parte de un momento de la historia, -las dos películas se basan en las dos primeras novelas de Robert Ludlum, quien desarrollo un gusto por todo lo relacionado a la guerra fría- aunque en realidad Bourne no vive en medio de la guerra fría -este contexto tuvo que modernizarse- sino en las consecuencias de ésta.

En esta segunda parte, vemos que Bourne se ha establecido en la India con Marie -la joven que conoció en la primera parte y que es interpretada por Franka Potente-, pero a pesar que han pasado dos años en la historia, el proyecto Treadstone sigue generando preguntas. En otra parte del mundo conocemos a Pamela Landy, una agente de la CIA que se encuentra a la mitad de un operativo para capturar unos narcotraficantes; la operación falla -mueren sus hombres- y el único rastro de evidencia que queda en el lugar son las huellas de Jason Bourne. Este rastro conduce a Landy a tratar de descubrir qué se esconde en este proyecto y porqué Bourne está implicado en la operación fallida.

El elenco, al igual que el de la primera película , es excelente. Regresa Brian Cox como Ward Abbot, en una actuación perfecta -no hay un "pero" en su desempeño, tomando en cuenta el tipo de película-, también vemos a Julia Stiles como Nicky -la encargada de logística en la primera parte- y Gabriel Mann como el suspicaz Danny Zorn. Chris Cooper y Clive Owen no regresan -simplemente porque "los mataron" en la historia- aunque esa falta de villano es suplida con creces por Karl Urbancomo Kirill. Matt Damon, como ya dijimos, está perfecto en su papel -hay que checar la parte en donde se enfrenta a la hija de una de sus vícimas-

En un punto y a parte de encuentra Joan Allen, como la agente Pamela Landy. Además de lucir sumamente bella -reivindica a las actrices maduras, por supuesto, su trabajo es destacado por un motivo: si hubiera sido otra actriz, muy posiblemente lo hubiera manejado como la clásica mujer dominante con poder (o bitch), que todos los hombres odian y temen. En el caso de Allen, maneja un equilibrio entre esta figura y una mujer que debe ser dura e imponer autoridad ante su equipo de trabajo. Al principio de la cinta luce irracional -esa idea enferma por descubrir quien es Jason Bourne-, pero ya para el final nos damos cuenta que es la más "lógica" de toda esa agencia de investigación.

Al tratarse de una cinta de "buenos y malos", no podían faltar las secuencias de acción. En esta ocasión corrieron a cargo de Dan Bradley, quien hace un brillantísimo trabajo, tanto en las secuencias de pelea como en las persecusiones -el clímax de la película es una persecusión que dura aproximadamente 10 minutos, pero seguramente serán los 10 minutos más emocionantes que podamos ver en este 2004- Por supuesto que las locaciones son otro punto interesante en esta película -si tomamos en cuenta que la película inicia en la India, prosigue la acción en Berlín, para culminar en Moscú, aunque se utilizaron algunos escenarios de Berlín para ambientar Moscú-

Finalmente es justo destacar el trabajo del score de la película, el cual fue creado por John Powell (al igual que en Identidad Desconocida) que le añade a la película un ritmo de continuo movimiento -para algunos será demasiado movimiento, pero en gusto ya se sabe- Para hablar de esto, recomiendo el comentario que hace Ricard Borrero en cineybso (además que puedes escuchar tres fragmentos del score)

Una cinta que se disfruta mucho, igual si eres o no fanático de este tipo de películas o es la primera vez que escuchas hablar de Jason Bourne. Claro está que no es perfecta -para serlo debíamos estar todos de acuerdo- pero sus fallas son compensadas en mucho por su aspecto visual, su música, las actuaciones y ese sentido de contrarreloj que está muy de moda por la serie televisiva 24.

PD Parece que habrá una tercera parte, o por lo menos el final sugiere eso ;)

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