viernes, junio 01, 2007

Zodiac (preview)


¿De qué va? Entre la década de los 60 y 70 un asesino serial se hizo notar en el área de San Francisco, en EE.UU.: Zodiac. Éste se caracterizó por su propio manejo mediático, al enviar cintas y mensajes encriptados a la prensa, así como autonombrarse. La película sigue las diferentes líneas de investigación, tanto de medios de comunicación como de la policía local.

¿Quiénes? Participan Jake Gyllenhaal como Robert Graysmith, el dibujante del San Francisco Chronicle, quien descifra los mensajes de Zodiac, Mark Ruffalo como el Inspector David Toschi, encargado de la línea investigadora policial y Robert Downey Jr. como Paul Avery, el intrépido reportero, también del San Francisco Chronicle, quien daría todo por la exclusiva de saber quien es Zodiac.

¿Cómo? David Fincher, director de la aclamada Se7en, regresa al mundo de los asesinos, con la adaptación del libro homónimo de Robert Graysmith, el dibujante de la vida real. Fincher tomó dicho libro como referencia debido a que Graysmith es uno de los investigadores más respetados en cuanto al caso Zodiac se refiere.

¿Por qué? Fincher parece estar nuevamente en su elemento, con historias negras y de difìcil solución. Más allá de refrendar el estilo de Se7en, el director se apoya en la investigación documental de este suceso, para que cada detalle, fecha y dato ayude al espectador a crear su propia conclusión sobre la identidad de Zodiac.

viernes, mayo 05, 2006

Historias de Familia (The Squid & The Whale)


Walt y Frank son dos hermanos viviendo en Brooklyn de 1986. Sus padres, Bernard y Joan Berkman, forman una pareja seudointelectual que enfrenta varios problemas: por un lado él es un escritor que lleva un largo periodo sin publicar, mientras que ella comienza a destacar con sus escritos; por otro lado las contantes infidelidades de ella hacen que, después de una entendida y acalorada discusión, decidan divorciarse, con la debidas implicaciones que ello representa.

Al ser 'tan civilizados', establecen que Bernard debe mudarse a otro apartamento, así como el órden de la custodia, determinando qué días le corresponden a cada uno.

Walt y Frank no tienen la misma edad. Walt ronda los 17 años, es inteligente, pero no tanto. Encuentra su primera novia, Sophie, sobre la que tiene dudas sobre su 'inteligencia'. Frank es más chico, y como todo pre - adolescente, ya está pensando sobre su futuro: ser un tenista profesional, pero no como McEnroe, sino un profesional en la enseñanza.

Historias de Familia es la cuarta película del director estadounidense Noah Baumbach, el cual es también guionista. La historia de la familia Berkman se basa en las vivencias de su niñez, en donde al igual que sus personajes, enfrentó junto a su hermano el divorcio de sus padres.

En los protagónicos tenemos a Jeff Daniels como Bernard, entregando una actuación que nos hace olvidar tantos papeles mediocres que ha realizado. Como patriarca y novelista frustrado se luce, tanto en sus parlamentos y gestos, como en la forma en que mantiene el nivel actoral frente a Laura Linney (Joan), en un trabajo muy logrado y que demuestra la versatilidad de la actriz neoyorkina (sólo hay que ver la parte en donde éstos discuten en la calle y Bernard está a punto de llorar, pero se contiene, o cuando Frank le dice a Joan que es fea)

Los hijos, Walt y Frank, interpretados por Jesse Eisenberg y Owen Kline, respectivamente, dan soporte y buena réplica, en especial Owen, dándole a su personaje un aire oscuro y sumamente real sobre hijos en medio de un divorcio.

Como secundaria está Anna Paquin, interpertando a Lili, la alumna e interés romántico de Bernardo, así como como William Baldwin (Ivan), como el entrenador de Frank.

Una comedia muy disfrutable, bien actuada y con mensaje de que 'las familias disfunsionales' no son casos aislados, y si lo son, es porque tememos ser parte de alguna. El título original de la cinta, The Squid & The Whale (El calamar y la ballena), hace referencia a una anécdota entre Walt y su madre, una metáfora tal vez de la relación tormentosa entre Bernard y Joan, aunque también pudiera ser la relación en general de esta familia.

lunes, mayo 01, 2006

Bajos Instintos 2 (Basic Instinct 2)

Allá por 1992 apareció en la cartelera un thiller erótico llamado Bajos Instintos. Respaldado por la experiencia de su director, Paul Verhoeven, creador también de Total Recall y Robocop, y de su guionista, Joe Eszterhas, responsable de, por igual, dramas con carga sexual como Sliver o Showgirls, este improbable éxito en taquilla vino a colocar a Sharon Stone como la sex symbol de los 90, y a Michael Douglas que, si bien no lo lanzó a la fama, si refrendó su estatus de conquistador en la pantalla grande.

Después del éxito obtenido con esta cinta - logró recaudar casi 120 millones de dólares sólo en EE.UU, con un presupuesto de 49 millones de dólares - era lógica una segunda parte, pero debido a problemas con el guión, el director y los actores principales - Stone, después de la demanda que interpuso en contra de Verhoeven por la famosísima escena del cruce de pierna, no deseaba regresar a su papel, además que en 2001 demandó también a los productores de la segunda parte por no dar luz verde al proyecto - se retrasó casi 14 años el proceso de pre - producción y filmación.

Ahora en 2006 regresa Catherine Tramell (Sharon Stone), con la -supuesta- misma carga sexual, aunque con diferente escenario: Londres. Al igual que en la primera parte, la cinta parte de la misteriosa muerte del amante en turno de Catherine: Kevin Franks (Stan Collymore), jugador que muere cuando él y Tramell tienen un accidente automovilístico .

Es entonces que Catherine es llevada a juicio (un juicio corto, que se agradece) y en el que es examinada por el psicoanalista Michael Glass (David Morrissey), el cual viene arrastrando culpas por un caso anterior, en el que 'protegió' de cierta manera a un asesino.

Catherine, por supuesto, intenta seducirlo (que sería de la película sin esta distinción), pero como todos sabemos, la seducción de ella es un juego que debe ser a través del poder, no sólo por el gusto de recrearla. Glass pone un freno a las intenciones de su paciente (en un giro forzado de la historia, ella pide su consulta, sino qué instintos básicos veríamos) Éste, además, pasa por un mal rato, ya que su ex esposa está teniendo relaciones con el periodista Adam Towers (Hugh Dancy), el cual quiere exponerlo a través de un artículo sensacionalista.

Básicamente, lo anterior es lo que desata la anécdota de la película. Instintivamente creeríamos que el personaje principal es Catherine Tramell, pero no, es el psicoanalista quien carga con la mayor parte de la película. Stone es el remanente de la primera parte, y lógicamente esto arruina la expectativa del cinéfilo.

Si quitáramos el papel de Tramell, o sólamente fuera una película sobre la búsqueda de un asesino suelto en Londres, la película no tendría tantas fallas, pero al insistir o rumorar que la asesina es Catherine y ésta es la que mueve los hilos de la trama, esto se convierte en un camino sin salida.

El gran error del filme, tanto mercadotécnico como de dirección, es la poca carga sexual a la que se intenta apelar. Será tal vez que las partes 'más jugosas' de la cinta fueron eliminadas, que el esperado encuentro sexual entre los protagonistas es por demás insípido, rápido y poco imaginativo (qué esperanza de ver ese revuelco de pasiones entre la Stone y Douglas, con todo y espectáculo vouyerista)

La cinta nos presenta 3 o 4 encuentros íntimos, la mayoría con la presencia de la Señora Stone y uno entre el Doctor Glass y Michelle Broadwin (Flora Montgomer), una farmacobióloga (o vayan ustedes a saber que), el cual es de pena ajena (el doctor recuerda haber leído en un libro de Catherine un episodio en el que un personaje jala salvajemente el cabello de su amante, mientras tienen sexo, y éste con la nula excitación que proyecta, hace lo mismo, todo porque ve la fotografía de la escritora en la contraportada de una de sus novelas)

El mérito de esta cinta es que, al igual que su antecesora, trata de jugar con la identidad del asesino, el cual puede ser cualquiera de los implicados, ya sea Catherine, el Doctor Glass, el detective Washburn (David Thewlis) quien lleva la investigación del caso, la colega de Glass, la Doctora Milena Gardosh (Charlotte Rampling) o la ex esposa de Glass, Denise (Indira Varma)

Insisto, no es película deplorable (tiene momentos rescatables, como cuando Catherine se sienta en una silla y comienza a decirle al doctor cómo le gustaría a él tener sexo con ella), si no fuera porque es la segunda parte de Bajos Instintos. La tensión sexual, el cachondeo y la mala leche de Catherine no se sienten, tampoco se siente justificada la presencia de Charlotte Rampling (un papel secundario que no despega, no propone y que se antojaba para tener un encuentro con la Stone.

Michael Caton-Jones, el director, intentó conducir la película hacia el lado 'intelectual' (por llamarlo de alguna forma) y se olvidó que estamos hablando de una secuela (toda secuela debe tener el doble de aspectos, por lo menos) que requería explotar mucho más el personaje de Catherine, presentarla con vulnerabilidad, por lo menos en un pestañeo de ojos, y que la figura masculina debía ser más desafiante. A la par de estas observaciones, también una planeación de locaciones hubiera estado perfecta (el consultorio del doctor lo vemos más de lo necesario)

Sin duda no fue el regreso triunfal de Sharon Stone, como se esperaba, a pesar de que no decepciona en su apariencia -todavía soporta, con orgullo, un par de close-ups-, pero 14 fueron muchos años de espera y pocos resultados en pantalla. La carrera de Caton-Jones no se sabe si declinará (por lo menos tiene en su haber la excelente This Boys´s Life, con la única, a mi parecer, buena actuación de Leonardo DiCaprio)

martes, junio 28, 2005

Sr. & Sra. Smith (Mr. & Mrs. Smith)

Después de los rumores de un posible romance entre Pitt y Jolie, era tiempo para ver si realmente la química entre estos traspasaba la pantalla grande. Conclusión: una pareja explosiva.

doug liman

Bajo las órdenes de Doug Liman, responsable de cintas como Swingers (excelente), Go (buen ejercicio) o The Bourne Identity (una "must to"), ésta dupla de actores se presenta como un matrimonio aparentemente feliz. Después de cinco años de vivir juntos (seis si se le pregunta al personaje de Jolie :), la relación parece no funcionar más. Cómo típica pareja, recurren a la ayuda profesional para desentrañar el problema que los ha distanciado... pero ¡ah! no contabamos con la sorpresa de que ambos son espías profesionales, y ese parece ser el mayor de sus secretos.

Sumamente criticada esta cinta, ya sea por el escándalo fuera de cámara o la superficialidad en el tratamiento de las relaciones actuales, lo que es cierto es que entretiene en su mayoría. Muchos defectos aquejan a esta película, entre los que podemos mencionar:

1.- Un guión demasiado inverosímil. Es cierto que el cine es para imaginar, pero cuando te fumas dos porros al momento de escribir un guión, se convierte éste en un pretexto para tener un Blockbuster de verano. Es una lástima si tomamos en cuenta que Doug Liman ya tenía experiencia con películas de espías (que tampoco era garantía)

angelina jolie

2.- Mientras que Angelina Jolie luce espectacular físicamente (un pecado hubiera sido lo contrario), su actuación recuerda a Lara Croft sólo que "picante" y con más "trompita parada". Por su parte Brad Pitt imita su personaje en Ocean´s Eleven. Esto no tendría nada de malo sino fuera porque ¡ESTÁN ACTUANDO EN OTRA PELÍCULA! Fallo grande de Liman. El que también se "refritea" es Vince Vaugh: mientras que en Swingers era simpático y un poco perdedor, aquí interpreta al mismo perdedor, con madre castrosa y lugar de relleno. Adam Brody pasa sin pena ni gloria (aunque debe de agradecer que Liman lo sacar de su serie de tv por un rato)

3.- Hablando de Liman, y después de haber mencionado algunos de sus trabajos anteriores, no sabemos si el cargo de productor ejecutivo de la serie televisiva The OC le afectó el oficio de director, porque hasta The Bourne Identity se perfilaba como un director que mezclaba perfectamente el aspecto visual con anécdotas interesantes, no muy profundas, pero si por arriba de la media en Hollywood.

A pesar de que existen más "peros", esta película tiene un buen saborcillo después de verla. Si eres de lo que la inspeccionó de arriba a abajo, es muy seguro que pidieras el reembolso de tu boleto. Para los que ibamos con cierta renuencia, pero también con ganas de no ponernos tan "intensos", la historia de los señores Smith resulta un buen entretenimiento rayando en lo dominguero. Es el tipo de película que prefieres ver como parodia, que jalarte los pelos por lo chusca y obvia que resulta.

tango scene

Lamentablemente un servidor puede decir muchas cosas negativas de esta película (como la falsísima "jarra" que se pone Jane-Jolie en su cuartel general o los diálogos "antológicos" previos al tango-asesinato), pero debo reconocer que ver a Angelina Jolie en traje de cuero (¿haz sido un niño malo?) y dejándose caer por un edificio, para aterrizar perfectamente peinada y encontrar enseguida un taxi en Nueva York es como esa tarjeta donde "ciertas cosas no tienen precio" Además, gracias a esta película, ella puede dar declaraciones sobre su vida privada como ésta:

"El sexo es sano, Tengo amantes. No me he vuelto a enamorar. Nos vemos en hoteles, un par de horas, nunca en mi casa. No quiero confundir a Maddox"
CinePremiere, Junio 2005.*
*Traduccion: "El sexo es sano (...si y sólo si hay dagas de por medio). No me he vuelto a enamorar (...de un hombre que me dobla la edad como Billy bob Thornton). Nos vemos en hoteles (...baños públicos y cines de media noche), un par de horas (...o hasta que se acaben las monedas para la cama que vibra), nunca en mi casa (...habría que lavar sábanas) No quiero confundir a Maddox (...Maddox ya se confundió desde hace mucho)

martes, octubre 05, 2004

Historias de ironía y perversión (Storytelling)

Todd Solondz se convirtió con Hapinness en un director satírico por excelencia (aunque un solo largometraje resultara risible para serlo) y la crítica lo alabó hasta la saciedad, con adjetivos tan vagos y banales que bien podían ser escritos por el propio Solondz para alguna de sus próximas películas. Tiempo pasó y su regreso era esperado por sus defensores.

Storytelling es el título de su más reciente filme; una conjunción de farsa, crítica ácida y mucho humor. Los primeros en externar sus opinión fueron sus fans, quienes nuevamente quedaron maravillados con su ingenio y óptica de la sociedad consumo-estadounidense (en apariencia). Por otra parte, los "críticos" más reconocidos tacharon su obra de "inferior" y decadente con relación a sus anteriores entregas. A pesar de su fama, Storytelling no tuvo el mismo encanto que Welcome to the dollhouse, ni la oportunidad de Hapinness.

Dividida en dos partes bien diferenciadas (fiction / non fiction), la película nos presenta personajes típicos del universo de Todd: seres marginales, imposibles de descifrar al primer vistazo y un tanto normales, si esto puede ser posible. Fiction es la historia de tres, una estudiante que tiene un novio con dificultades físicas y su profesor de escritura, quien pareciera una imagen de autoridad inquebrantable. En esta parte queda al descubierto una de las grande preocupaciones del director, la cual ha arrastrado en toda su filmografía: la realidad puesta en papel. Su razonamiento lo plantea en el hecho de tomar una porción de nuestro entorno e interpretarlo con letras, sin perder de vista que la realidad literaria siempre será una alegoría de la vida común.

En la segunda mitad vemos el otro universo que preocupa a Solondz: la familia americana y en especial la relación de los adolescentes con su ambiente. La historia, en principio, se centra en un hombre presa de sus circunstancias (universitario, pero sin haber cumplido alguno de sus sueños), que trata de rescatar parte de sus metas en la realización de un documental. Este trabajo lo remite de nuevo a su antigua escuela, para encontrarse con Scooby, un joven con cero aspiraciones, pero con todas las oportunidades para tenerlas.

Es cuando llegamos a la parte de Scooby que nos enteramos de las reales intenciones del director: hacer crítica no de la sociedad, sino de los cineastas que tratan de retratarla. Tal vez este detalle queda un poco desfasado por las expectativas que se tenían sobre Todd, pero también es cierto que este giro de visión es lo que al final enriquece el trabajo en conjunto. Ninguna de las dos partes tiene relación alguna, como ya había explicado Solondz, pero no faltará el incauto que descubra una conexión entre la ficción y la no ficción de Storytelling.

Un trabajo más de este director, que pone al descubierto la situación del cine actual, el cual ya no sólo se maneja por historias, sino por las opiniones y esperanzas que se tienen de él.

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